viernes, 15 de septiembre de 2017

ISIDRO ITURAT, catalán vive en Brasil, prof. de idiomas, escritor.



Mis ojos ven el norte a través de tu nuca,
los tuyos otean sures, a través de la mía;
mi espalda son dos senos que incipientes despuntan;

cuatro pulmones se superponen, y ausculta
dos corazones que bombean en la misma
tórax y cuatro sierpes que en el vientre se acunan.

Llega mi sexo al norte, al sur el tuyo excita;

y el desplazarse es danza del aquí, y todo, y ultra.

                                                              Isidro Iturat


Acabo de leer Memento vivere, me pareció sorprendente.
Isidro no es de los escritores que escriben cada día, de hecho, publicó algunos libros y su producción se frenó.
¿Podríamos vaticinar que es el silencio que precede a la tormenta?
Porque Isidro Iturat es un innovador.
Creó una nueva figura poética, indriso, llenó con este tipo de poemas dos libros, también un ensayo sobre esta forma de escribir y editó una antología con poemas en idiomas diferentes de autores que escriben “indrisos”
De Barcelona, España, se mudó a Madrid y luego a San Pablo, Brasil, donde ejerce como profesor… para que él mismo nos diera su semblanza le hice algunas preguntas, he aquí sus respuestas:

ENTREVISTA a ISIDRO ITURAT


Por favor, cuéntanos un poco de tu vida de escritor:
Me crié en una ciudad costera cercana a Barcelona que se llama Vilanova i la Geltrú. Empecé a escribir en 1991, poemas y pequeños textos en prosa. En el año 2000 me fui a vivir a Madrid y en el 2001 ideé una forma poética a la que denominé indriso. Explicándolo de forma breve, se trata de un poema formado por dos tercetos y dos estrofas de verso único. Las composiciones que me empezaron a parecer adecuadas para publicar vienen a partir de ese año y fue en Madrid donde decidí que escribir poesía sería mi mayor propósito de vida. Empecé a ir a tertulias de escritores en los cafés bohemios -la que dejó más huella fue la de los poetas del Café Manuela, en la zona de Malasaña- y a aprender todo lo que, a mi juicio, pudiera hacerme mejor escritor. También por entonces estudiaba filología hispánica.
Entre el 2001 y el 2004 escribí un primer libro de indrisos, El Manantial y otros poemas, y un ensayo, Sobre el indriso, que establece las bases teóricas de la figura. En el 2005 me mudé a São Paulo, Brasil, y empezó una nueva fase literaria que culminó en un segundo libro de indrisos, Memento vivere (2014). También escribí un nuevo ensayo, Arte poética (2010), y publiqué la 1ª antología internacional de indrisos (2011), pues la figura se fue haciendo conocida y empezaron a surgir una serie de autores con suficiente calidad y número como para que fuera interesante crear esa antología, con gente de diversos países y lenguas.
Para ganarme la vida me definí primero como profesor de español y actualmente administro mi propia empresa de idiomas en São Paulo, actividades estas que también considero vocaciones.

¿Qué fue lo primero que recuerdas haber escrito? ¿A qué edad?
Lo primero que escribí con la intención de que fuera un texto estético fue un ejercicio que pidió una profesora de literatura durante la enseñanza media, a los dieciocho años. Este consistía en hacer dos descripciones de un olivo, una objetiva y una subjetiva. Lo entregué y me olvidé de  él, pero al cabo de unos días vino un compañero y me dijo: “Oye, ¿qué le has dado a la profesora, que les está enseñando un texto tuyo a todos los grupos? Uno de un olivo…”. Eso me dejó sorprendido y caí en la cuenta de cómo me había gustado escribir aquello. Y ahí empecé a hacer los primeros ensayos de poemas y de pequeñas prosas.


¿Quién te ha influido en tu vida literaria?
Entre las personas con quienes conviví cabe mencionar a mi hermano mayor, sin él saberlo. Mi padre tenía un taller de bicicletas en la que trabajamos varios hermanos. Yo trabajé en él de adolescente. Mi hermano cursó magisterio, dio clases en escuelas durante un breve periodo y luego las abandonó para dedicarse a administrar el negocio familiar junto a mi padre. Al lado de la tienda alquilábamos una casa vieja de varias plantas para usarla como almacén, vieja, oscura, llena de polvo, con muchos cuartos, y en uno de ellos guardaba los libros de su época en la facultad, mayormente clásicos de la literatura y la filosofía. Empecé a husmearlos y a leerlos, ahí empezó todo.
Con relación a obras y autores he probado ahora a hacer una lista limitada, y es curioso porque esto me ha llevado a notar mucho más algunas líneas que cruzan el tejido de la obra total y que antes no veía tan claras. Veamos… Entre los autores de poesía, Rubén Darío primero, luego Góngora, y más recientemente el Borges poeta; para la mitología, Ovidio; Octavio paz y Carlos Bousoño para la teoría literaria; Rafael de Balbín para la métrica; Carl Gustav Jung y Erich Fromm para lo psicológico; para la sociología, Zygmunt Bauman; la Biblia y el I Ching (el Occidente y el Oriente) para lo espiritual.

La gran mayoría de tus poemas tiene una métrica regular. En una época en la que los poetas escriben predominantemente en verso libre. ¿A qué se debe esto?
Bueno, primero tengo que decir que los poemas de mi primera época eran en verso libre, pero después de un tiempo haciéndolo la cosa me empezó a parecer monótona y ya me fui a leer el primer manual de versificación, para intentar nuevos registros.
Los primeros poemas con métrica regular me costaron muchísimo, pero cuando terminaba un poema y veía el resultado final, sentía que el esfuerzo valía la pena. Una cosa interesante que a mi juicio tiene componer con métrica regular es que los límites que impone la medida  producen un juego de tensiones que propicia el surgimiento de asociaciones insólitas de palabras e ideas. También, en un determinado momento en que tenía algunas decenas de poemas en verso libre decidí remodelarlos dándoles una métrica regular y la sensación que tuve fue que los textos se “oxigenaban”, se armonizaban. Pero lo que me llevó a entrar a fondo en esto fue algo que me dijo un poeta amigo mío de la tertulia del café Manuela. En la tertulia había un momento en que cada participante leía un poema y los otros lo comentaban y criticaban. Un día llegué con uno de mis primeros indrisos, que se llama El Agua, en versos alejandrinos, y el comentario fue este: “¿Por qué te metes a escribir con métrica, si no dominas el asunto?”. Ello me impactó y me dije a mí mismo “Es verdad, no domino el asunto…”, y que lo hice fue irme a la biblioteca de mi facultad, agarré todos los libros de métrica que encontré y seleccioné el que en el momento me pareció el mejor, que fue Sistema de rítmica castellana, de Rafael de Balbín. Lo leí, y empecé a ensayar todo ese repertorio de recursos formales.
Por otro lado, el trabajo con el indriso, el querer explorar a fondo sus posibilidades expresivas, me llevó desde entonces a ir probando la mayor cantidad de registros métricos que permitiera mi capacidad (ni que decir cabe que, cuando la métrica se usa bien, la intensidad emocional y la fuerza estética aumentan, no disminuyen), y esto ha producido que en mis libros haya una variedad de ritmos que de otro modo no estaría.
Sin embargo, el verso libre no ha dejado nunca de agradarme y lo práctico esporádicamente. Me gusta porque insertado en la obra total también ofrece un cambio de código. Ahora, en mi caso, lo que se ha revelado como una aventura estética muy, muy gozosa ha sido el trabajo con la métrica regular.


¿Qué temas son tus preferidos? Y ¿cuáles géneros has incursionado?
Para la expresión literaria, mi género es sin duda la poesía. Luego la teoría literaria, que refuerza el primero.
Con relación a los temas -y motivos- y también para conocer las posibilidades del indriso he intentado diversificar al máximo el abanico de posibilidades. Así, he abordado motivos triviales y trascendentes, graves y humorísticos, yendo desde lo concreto y el mundo inmediato a lo abstracto y surreal, al poema intelectual, sensual, sentimental y espiritual. Aunque para hacer esto pienso que el indriso ha sido, al igual que en el plano formal, un vehículo que ha servido sobre todo para enfocar la energía.
Concretando algo más sobre los temas, puedo decir que, por ejemplo, en el primer poemario, El Manantial y otros poemas, predomina el tema amoroso con un buen énfasis en lo erótico festivo, que me divierte mucho y siento que se ha abordado poco en la tradición literaria en español. En el segundo poemario, Memento vivere, el amor también está intensamente, pero digamos que la obra gravita más hacia lo filosófico/metafísico.

¿Y este otro libro, Arte poética, puedes hablarnos un poco de él?
Arte poética es un ensayo donde me propuse resumir las ideas y recursos prácticos que creo más necesarios para escribir poesía. El primer motor para escribirlo fue el miedo. Lo pensé en un momento en el que me puse a mirar atrás, a revisar los conceptos sobre poética aprendidos a lo largo de los años, y me atemorizó pensar que si, por ejemplo, la vida me llevase a un periodo largo sin poder escribir, mucho de eso se perdería, pues además esas ideas estaban en fuentes dispersas, en libros que en algunos casos ya ni tengo. El corpus del texto tiene tres partes principales: Adquirir conocimento, La introspección y Trabajar el texto, mas un pequeño apéndice: Algunas claves de la fascinación poética.
Cabe decir que justo ahora estoy en una situación de larga inactividad… no he escrito literatura desde el 2014. Habrá que ver qué trae el futuro.



ISIDRO ITURAT (Vilanova i la Geltrú, Barcelona, España, 1973). Escritor y profesor de español para extranjeros, reside en São Paulo, Brasil, desde el año 2005.

En 2001 elabora la figura poética que recibe el nombre de indriso y que constituye el núcleo de su producción literaria.

Ha escrito dos poemarios que cultivan esta figura: “El Manantial y otros poemas” y “Memento vivere”, además de editar la “1ª antología internacional de indrisos” (selección de autores de indrisos en varias lenguas).

De entre sus escritos en prosa vale destacar los ensayos “Sobre el indriso” y “Arte poética”.

La mayor parte de su obra está disponible de forma íntegra en la web “Indrisos – Isidro Iturat” (http://isidroiturat8.wix.com/indrisos).

También diversas webs literias están ofreciendo secciones para la publicación de dicha figura, como por ejemplo la brasileña “Recanto das letras” (http://www.recantodasletras.com.br/).

Poesías:

BABEL



Arquitectaron por eones,
erguiendo las plantas en in-
finitas circunvoluciones,

y las mentes de sus peones
doblegaron crueles. Decían:
“¡Del cielo somos anfitriones!”.

Y al caer, retornaron a

las lenguas de los cromañones.

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LUNA MENGUANTE
.
.
El centauro se asoma por la ventana
y la mujer dormida está hablando en sueños.
Llora y ríe, porque un centauro la rapta.

Cabalga en su sueño la mujer dormida,
cabalga en su sueño y es cabalgada.
En la selva, nadie la oye cuando chilla.

Llora y ríe como nunca en su vigilia.

El centauro la mira… por la ventana.



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GRACIAS ISIDRO !
por dejarnos entrar en tu mundo de poesía.
Mónica Ivulich, para Revista GUKA

domingo, 3 de septiembre de 2017

Mariette Lydis (Marietta Ronsperger) y su breve paso por mi vida

Foto de la red
   En aquellos años, yo era una pequeña y no entendía muchas cosas que sucedían a mi alrededor, veía a mi abuela que -de vez en cuando- subía a un auto negro y lujoso y se alejaba saludando a su hija a través de la ventanilla…

   Mi tía sonreía y -ante mis ojos intrigados- decía: - “Fue a tomar el té con Madame Lydis.”  Me quedaba insatisfecha con la respuesta, pero no preguntaba nada más.

   

   Con el tiempo, fui sabiendo que:

Mi tía era traductora de Madame Lydis cuyo nombre artístico era Mariette.
Que la misma era pintora.
Que era conocida internacionalmente.
Que dibujó a mi tía, lo cual la puso muy contenta.
Que pintó una cara de Cristo para la Iglesia de Inmigrantes en La Boca, Bs. As. Esa pintura es hermosa y expresa la tristeza y soledad del peor momento del hijo de Dios. 

   Recuerdo haberla visto solo una vez o dos y me pareció una viejecita simpática, de sonrisa dulce. Y, a mi saber, la única persona con la que mi abuela se relacionaba y socializaba fuera de la casa y que no pertenecía a la familia, además, muy eventualmente, de algún vecino (portón por medio).
   
   Conocía sus dibujos porque mi tía tenía algunos, creo que eran bosquejos y dibujos a lápiz. Las dos adorabamos a esos niños de ojos grandes que miraban la vida con inocencia... casi estupor.

   Con el tiempo, mi tía trajo algunos cuadros a nuestra casa. Ya había muerto la pintora y yo había ido a vivir cerca de la Universidad, pero me gustaba verlos a la entrada, cuando iba de visita a mi casa paterna.

   Más adelante me dí cuenta que, aunque le dijeran Madame, era austríaca y debió relacionarse con los Ivulich y Vön Topar (mi abuela) por tener el mismo origen y rango.
Tía Elena (joven)
dibujada por M Lydis

   Al indagar más en su vida encontré dos cosas llamativas: la primera: solo vi una foto de ella, sólo una... y la segunda es que su madre se llama como una de  mis mejores amigas en Buenos Aires… cosas de la vida.

BIO:

Mariette Lydis (Marietta Ronsperger) (Viena, 24 de agosto de 1887 - Buenos Aires, 26 de abril de 1970) fue una pintora e ilustradora austríaca que vivió en Argentina.
Dice la Wikipedia
Hija de Franz Ronsperger y Eugenia Fischer, tuvo una hermana (Edith Ronsperger; 1880-1921) y un hermano, Richard Ronsperger (1881-1932). Se educó en su Viena natal y se casó muy joven con el industrial griego Jean Lydis estableciéndose en Atenas.

Se separa en 1924 de Lydis y comienza su carrera artística profesional en Berlín, Florencia - reside en Fiesole durante un tiempo -y finalmente París en el Salón de Otoño de 1925 donde conoce a Massimo Bontempelli que la introduce en la sociedad parisina.
Imagen de la red

Alcanza el éxito en las galerías de Montparnasse, vive en París entre 1926 y 1939, año en el que sale de Francia debido a la guerra rumbo a Londres con su amiga editora Erica Marx instalándose en Winchcombe antes de partir hacia Argentina.

Expone con éxito en Londres, Bruselas, Ámsterdam, Viena, Venecia, Ginebra, Nueva York, Montevideo y Buenos Aires, adonde llega huyendo de la Segunda Guerra Mundial recién casada con el Conde Giuseppe Govone que conoce en París en 1924.

Integra el grupo de artistas europeos que desarrollan sus actividades en Buenos Aires, lejos de la contienda mundial, como Margarita Wallmann, su gran amiga.

En un accidente su marido muere en Milán en 1948, la artista retorna a París brevemente para afincarse definitivamente en Buenos Aires, donde llegó a ser muy conocida por su obra figurativa en su mayoría retratos, desnudos y naturalezas de gran delicadeza y exquisitez.

Antes de morir dona sus obras al Museo Sívori.1​

Está enterrada en el Cementerio de la Recoleta de la ciudad de Buenos Aires.

En el año 2004, el Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires, organiza la muestra Mujeres x Mujeres, Erotismo: Tres Miradas, en el Museo Eduardo Sívori, en la cual se exponen 20 obras suyas, acompañadas por otras tantas de Rebeca Guitelzon y Hemilce Saforcada.

En el año 2010 integra la muestra colectiva Grandes Autores, Grandes Ilustradores con un grabado que sirvió de ilustración para el libro Melancolía (Editorial Kraft, 1950 ) de Pedro Miguel Obligado. Esta muestra se realiza en homenaje a la designación por parte de la UNESCO de la Ciudad de Buenos Aires como Capital Mundial del Libro durante 2011 y se presenta en el Museo Eduardo
Imagen de la red
Sívori, en el Canal 7-La Televisión Pública y en la 37a. Feria Internacional de Libro de Buenos Aires.

Encontré una nota sobre ella que reza así:

Sobre la artista

Mariette Lydis, artista austríaca nacida en 1887, adquirió notoriedad en Europa en el período de entreguerras, especialmente por la ilustración de grandes obras de la literatura universal. Autodidacta, orgullosa de no pertenecer a ninguna escuela estilística que le quitase libertad de creación, se valió de distintos recursos que le fueron afines a su propósito: indagar en la condición humana. El interés apasionado por la humanidad, afirmó la artista, fue la base de su trabajo y por ello en sus obras aparecen las guerras, el hambre, la locura, los distintos momentos de la vida.

Desarrolló un estilo ecléctico, que muchas veces respondió a la temática de la obra que debía que ilustrar. Adoptó un estilo “decorativo oriental” en sus ilustraciones del Corán y del Jardín de los Suplicios, y en la temática religiosa de sus pinturas y murales, reveló una influencia de los artistas de los siglos XV y XVI a quienes ella admiraba. Asimismo, especialmente en la década del sesenta, su obra contiene muchos elementos que se pueden relacionar con el surrealismo. Sus pinturas son reconocibles por su paleta de colores tierras y grises, la utilización de una luz tenue y teatral, que genera un clima de misterio sobre las figuras, y de animismo en objetos y naturalezas muertas.
Imagen de la red

Adquirió la nacionalidad francesa en 1939, país donde vivió desde 1924 hasta ese año. Tuvo gran éxito en las galerías parisinas entre 1926 y 1930 con la serie que realizó sobre prostitutas, lesbianas y niñas curiosas con sus cuerpos, figuras de mujeres de fuerte y expresiva sensualidad. Del mismo modo lo tuvo con los retratos de niños de mirada profunda y cautivante, y la serie de estudios de enfermos mentales, que llevó a cabo a lo largo de toda su vida.

Al estallar la guerra, su marido el Conde Giuseppe Govone debió regresar a su Italia natal. Sin embargo ella decidió no seguirlo, con el recuerdo vivo del dolor y la angustia que experimentó al haber sobrevivido a la Primera Guerra Mundial, se trasladó a Inglaterra donde se embarcó en 1940 con destino a la Argentina, invitada por el marchand Muller.

Ese mismo año, se organizó una exitosa exposición auspiciada por la Embajada de Francia en la Galería Argentina. Al poco tiempo se instaló en un departamento sobre la calle Cerrito en el barrio de Recoleta, que además de ser su vivienda, fue su taller y donde dictó sus clases de dibujo. Vivió el resto de su vida en esa residencia y sólo volvió a París por el lapso de dos años, cuando murió su marido.


Imagen de la red
Se convirtió en una artista muy requerida por la alta sociedad, que deseaba ser retratada por ella y adquirir sus creaciones. Fue una personalidad popular, entrevistada por revistas de actualidad, en las cuales tuvo oportunidad de expresar su gran pasión por la pintura y su fuerte rutina de trabajo. Siempre expresó su amor por la Argentina, agradecida por la generosidad y el buen recibimiento de su obra. 

Un año antes de su fallecimiento, en 1969, donó al Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori setenta obras entre pinturas, dibujos y grabados, que según sus propias palabras, la acompañaron durante toda su vida porque nunca quiso desprenderse de las mismas. 

Además de nuestro país, sus trabajos integran la colección del British Museum, la del Castello Sforzesco, y de la Galería degli Uffizii, entre otras. (He aquí algunas imágenes de la colección)

                                                           

miércoles, 2 de agosto de 2017

María Cecilia Rodríguez: Escritora- pintora -periodista- psicóloga social y muuucho más

Un día, Ceci me envió un mensaje privado invitándome a que colaborara en “Aunando Artes” con una de mis ventanas. Y allí me enteré que ese título -que había visto circulando- no era un lindo nombre solamente, realmente unía todas las artes que pueden entrar en un E-book (escritas, gráficas, musicales) y, además unía artistas a nivel internacional. ¡Magnífica idea!

Especialmente es una idea brillante para alguien que escribe, pinta, hace trabajos periodísticos, está muy abierta a las ciber tecnologías y se maneja en el mundo del arte como pez en el agua.
Aunando Artes, reunión de co-autores
Además de eso, Ceci es una persona cálida, asertiva, clara y con un serio compromiso en su labor. Hablar con ella es sumamente
enriquecedor.


Escribió Dodekatheon y -luego de publicado o en el proceso de- se gesta Aunando Artes, un movimiento que sigue desarrollándose en el tiempo y el espacio. Pero es mejor que ella misma lo diga. Le hice algunas preguntas (que no publico para dar más fluidez a la nota) y aquí están las respuestas, su biografía y otras notas sobre su trabajo.

También verán pinturas hechas por ella.
Ya no recuerdo cómo fue que Ceci apareció en mi vida, pero es alguien que considero muy valiosa. No sólo a nivel intelectual, cultural, sino a nivel humano. Así que espero se quede compartiendo esta amistad.

¡Muchas gracias Ceci!
Mónica Ivulich DR
Para Revista GUKA

RESPUESTAS

Bucear en el arte me deleita el alma y me permite expresarme además de acercarme a los creativos con un bagaje de conocimientos adquiridos y siempre consciente de tener muchos más por adquirir… Pero queda claro que mi profesión es la psicología social y la consultoría psicológica abocada siempre a la producción y al trabajo periodístico abocado a temas socioculturales desarrollándome laboralmente en medios radiales como productora, columnista y conductora de programas y en medios gráficos multimediales como directora periodística de un emagazine cultural.

Aunando Artes es el todo que abarca el desarrollo de todas las partes que cobró nombre propio (Aunando Artes) tanto como visión personal como en cada proyecto que bajo ese nombre se trabajó de forma conjunta en coautorias con otros creativos, como en gestiones culturales nacionales y extranjeras para desarrollos de proyectos culturales/artísticos especialmente orientados en abrir puertas o nuevas oportunidades para que las nuevas tecnologías lleguen con el arte en sus diferentes formas de expresión a lugares que sin las mismas no hubieran llegado.

Dodekatheon fue el primer intento de hacer realidad la fusión de las artes cuando bajo la consigna de que la tapa y contratapa de un libro no es un dato menor del mismo y que el arte de tapa no debe estar inconexo de su contenido ni en manos azarosas. Allí buscar una tapa y contratapa para mi primer libro personal fue lo que gestó la idea de Aunando Artes cuando buscar al artista plástico que la ilustre y que la imagen lograda empatice con el texto fueron parte de la unión y relación de la comunicación entre palabras y expresiones pictóricas y hasta el potencial de los artistas intervinientes en una comunicación plena por el espíritu de las obras que terminan fusionándose en un libro papel en el 2013.
Dodekatheon en Grafica Digital Habemus Cultum

Mi incursión en la pintura tiene varios años, pero trabajar aunando artes me llevo a bucear más en las artes que intervienen en mis proyectos…

Como por ejemplo haber realizado talleres de redacción periodística y de narración de cuentos, cursos de fotografía explorado el maravilloso mundo de la composición fotográfica en las llamadas cacerías fotográficas (salidas grupales temáticas), el haber estudiado pintura en México y en Argentina, participando de jornadas de introducción a la pintura abstracta, o sobre al valor expresivo de las artes desde diferentes concepciones psicológicas realizados en grupos de estudios de psicología social o consultoría psicológica, o haciendo un taller de realización cinematográfica que estoy cursando en este momento. Las artes en toda su expresión me agradan, quizás unas más que otras…, tengo mi corazoncito puesto en la literatura y en las artes plásticas. Pero no me imagino pintando sin escuchar una pieza musical que sin duda disfruto tanto como me inspira. No sé tocar un instrumento, pero me deleito cantando o escuchando una obra ejecutada por nuestros maravillosos músicos.
 
Luz Sacra 


Breve biografía de María Cecilia Rodriguez

Nacida en Buenos Aires, Argentina en 1968. Heredó de su madre el amor por la lectura. Culminó las carreras de Psicología Social, Consultoría Psicológica y Producción de medios gráficos y audiovisuales. Desarrolló de oficio la labor periodística especializándose en la difusión del arte en sus múltiples formas de expresión en los medios de comunicación gráficos que ha dirigido como editora periodística tanto como en los radiales en los que ha participado como productora, conductora, columnista.

En el 2013 publicó su primer libro Dodekatheon en el que habla de los ciclos de la vida y la evolución de los afectos en las diferentes etapas que todos atravesamos en una búsqueda de la plenitud del ser, de la armonía y de la madurez emocional

Hoy, creadora y directora del proyecto internacional Aunando Artes publicó varios e-books como corolario de una gestión de tres años aunando expresiones artísticas que interactuaron entre si para lograr un proceso creador conjunto entre artistas plásticos, escritores y músicos convocados para tal fin interactuando artes y culturas del mundo y publicado el trabajo en tres libros digitales musicalizados: “Escritores argentinos le escriben a artistas del mundo “, “Escritores argentinos le escriben a artistas latinoamericanos”, y “Escritores argentinos le escriben a artistas argentinos”.

Luego de la presentación del mencionado proyecto Aunando Artes, abocada a la gestión cultural, sigue generando espacios de creación artística enlazando vínculos entre creativos consagrados y emergentes, generando espacios de interacción y oportunidades, gestionando y coordinando talleres, exposiciones, presentaciones, oficiando de jurado y siendo responsable de las premiaciones en Argentina, Uruguay y Colombia, trabajando de forma conjunta con otros creativos bajo el auspicio de instituciones artísticas, educativas y ministeriales de dichos países.


En este lapso y fuera del marco del proyecto Aunando Artes, participó en varias antologías de editoriales nacionales y extranjeras.
En la actualidad, está abocada a la realización de un taller de pintura abstracta, y un curso de curaduría y textos curatoriales, además de seguir estudiando el proceso sanador del arte como medio de expresión. Expone sus obras en la Galería Virtual Página de Arte y participa en exposiciones colectivas. Al mismo tiempo, organiza su propio programa de radio centrado en entrevistas a creativos de las diferentes ramas del arte en la radio de la Biblioteca del Congreso de la Nación que saldrá al aire iniciando el segundo semestre del año y preparando varias exposiciones colectivas, una de ellas en noviembre en el Espacio Cultural El Sábato, de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires.

Aunando Artes:

Aunando Artes Tertulia en UBA Derecho
Salon Pasos Perdidos Premiacion de AA a artistas
¿Qué es?  Es un proyecto cultural multimedial abocado a la gestión de actividades culturales inclusivas.

¿A quién va dirigido? A todos aquellos que anhelan la interacción de las artes en todas sus formas de expresión.

¿Con qué fines fue creado? Con el fin de hacer del acto creador un proceso con impacto cultural, social y ambiental desde Argentina al mundo haciendo especial hincapié en Latinoamérica conectando el arte y respetando culturas de cada pueblo.

¿Qué se logra? Un producto o un evento cultural donde las partes intervinientes hayan interactuado entre sí durante la creación, enriqueciéndose de esta manera tanto los creativos como el proceso y lo creado.

¿Qué objetivos alcanza? Interactuar en un proceso creador donde intervienen personas de diferentes edades, formaciones y extracciones sociales porque el arte hace un recorrido transversal que potencia el bienestar y el aprehendizaje de las personas y del pueblo en general.


¿Qué objetivos prácticos tiene? Gestión de talleres, charlas, jornadas, muestras, presentaciones y/ o exposiciones donde el proceso creador se pone a rodar de manera interactiva con una apertura hacia la tecnología y al intercambio con otros creativos donde lo logrado resulta un producto o instancia cultural potenciado.

Prólogo de “Escritores argentinos le escriben a artistas latinoamericanos”

La vida está hecha de fragmentos. Cada ser humano trata de reconstruir el mundo, saber quién es, dónde está y por qué llegó hasta aquí. Lo hace desde su modesto espacio en la Tierra, con las herramientas que dispone, sin otro auxilio que su propia inspiración. Lo único que sabe es que la vida también está hecha de misterios que nunca serán develados por completo, como decía William Blake. Y a su vez, de igual modo afirmaba el poeta, “aun rodeados de ellos, debemos intentar ser felices”. Esa es la clave del arte: sublimar en goce estético aquello que más nos duele, que más nos acongoja, nos desasosiega y nos conmueve. Fragmentariamente, el artista explora esos misterios y trata de encontrar el hilo que lo saque del laberinto. Para ello usa el color, la forma, la metáfora, el verbo o la construcción de aquella frase que lo llevará a manifestar eso que todavía no alcanza a comprender. El pintor insiste con su cuadro, el poeta con su verso y el narrador con su cuento. Lo hace una y otra vez, y con cada obra se acerca un poco más a la verdad que busca. Sabe que el misterio a descubrir está ahí, casi al alcance de su mano, oculto en esas formas y en esas letras.
Metanoia - Ceci Rodríguez
Su vida consiste en transitar el camino del arte descubriendo, a medida que lo recorre, parte de esos fragmentos.
Con cada encuentro, su espíritu se eleva y esa misma revelación lo impulsa a seguir andando. Sabe que la suma total de todo lo que indaga está más adelante, y hacia ahí va, seguro que la luz se hará por fin. Quienes integran este libro se encuentran en esa tarea. Más allá o más acá, anidan en estas obras los encuentros, las búsquedas o los misterios a los que aún no han logrado quitarle el velo. Quien se interne en las páginas de este nuevo volumen de Aunando Artes —con todo el placer estético que eso significa— también va a participar de esas indagaciones.
Julio César Parissi
 Dibujante y escritor


Menciones nacionales

El Ministerio de Cultura de la Nación Argentina  auspicia y declara de Interés Cultural al Proyecto Aunando Artes.  (Exp. M.C.N. N°14249/15 Resolución: 6559 )

Menciones internacionales

Mención al mérito creativo por la creación del proyecto Aunando Artes y su esencia innovadora, integradora y creativa del arte, entregada por la Asociación K-Paz, Guipuzcoa, País Vasco, España.
Por sus características innovadoras y su perfil innovador fue declarado de Interés Cultural para la Comunidad de Rio Negro, Fray Bentos, Uruguay.
Declarado de Interés Cultural por el rector de las Unidades Tecnológicas de Santander - Colombia, por la presentación, difusión y distribución de Aunando Artes realizada en dicha institución.

Declarado por el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay de Interés Cultural Ministerial al proyecto multimedial Aunando Artes. Extendido por la Sra. Ministra de Educación y Cultura, María Julia Muñoz. Gestión presentada por el artista plástico Litir Olivera quien representó a su país natal en nuestro proyecto, y la misma, fue gestionada por la Sra. Senadora Lucía Topolansky (Esposa del ex presidente "Pepe" Mujica)

Declarado de Interés Cultural para la comunidad Ítalo – Argentina residente en Pordenone Italia por el presidente de la sala expositiva de la Galleria Comunale Piazza Wanda Meyer donde fue presentado el proyecto Aunando Artes.
Declarado de Interés Cultural para La Casa de Cultura La Piedra del Sol por su director Sr. German Orduz Cabrera para la comunidad de Floridablanca, Bucaramanga, Colombia.
El Gobernador de Santander, Sr. Richard Alfonso Aguilar Villa, exaltó con Decreto de Honores a la artista plástica Pilar Gómez por su participación en el proyecto cultural Aunando Artes engrandeciendo así con sus logros profesionales a la cultura Santandereana - Colombia.

El humor tuvo un lugar destacado en los ebooks de Aunando Artes:
Acompañada por el Colectivo de Humoristas de La Causa Gracia quienes gestionaron y lograron obtener la hoy Ley Nacional del Dia del Humorista. Ellos colaboraron no solo con textos de humor radial sino además en las tapas de las cajas de los ebook ( no la interna de los libros) las que fueron realizadas por Claw, un humorista gráfico de dicho colectivo, quien logró aunar en sus dibujos el espíritu de cada libro ademas de sumarle un prólogo ilustrado a los publicados en el año 2015. De esta manera, se sumó el humor a las artes que intervienen en estos últimos ebooks donde especialistas en el tema, como Roberto Molinari, Julio Parissi y Carlos Balmaceda, han escrito sobre no solo sobre el arte de hacer humor sino además explicándonos el por qué el humor es un arte.


Para ilustrar esto, tapa de las cajas de los ebooks hechas por el humorista gráfico Claw.
                                                     





Prólogo de Dodekatheon
Por Walter Telesca
Periodista, escritor y editor argentino (2013)

DODEKATHEON, doce dioses, la deidad personificada o cosificada que, como una prosopopeya, llega en cualquier momento para darle sentido a los sentires de una vida replegada y plagada de matices coloridos que habitan los días de la pluma que los escribe.
En ese habitar está la presencia que, galardonada con la victoria de la existencia misma, resalta los sentidos, acaso hasta al sexto incomprobable, que imantan el mirar, el escuchar, el olfatear, el tocar de pieles que se unen fuera del letargo que los precedía.
Experiencias vividas de una deidad inexistente en una vida real de un humano floreciente que aglutina dentro sí, el vuelo de un pájaro, una ciudad sin sol y el desapego de lo que pudo haber sido o lo que finalmente fue: una danza que en sus giros y dibujos proyecta los pasos que la vida le depara.

Prólogo de “Escritores argentinos le escriben a artistas del mundo”
Ebook de la Trilogía de Antologías de Arte de Aunando Artes
Por Ángel Mario Fernández – Periodista, escritor y dramaturgo argentino (2014)

Dice la escritora española María Teresa Sousa Couto para su proyecto Humaniz-Arte que “los seres humanos llevamos el arte impreso a flor de piel como un gen más que nos recuerda que somos humanos”. Y es que somos capaces de soñar, de imaginar, de sentir y expresar todo esto
de manera diferente: podemos escribirlo, dibujarlo, tallarlo.
Son nuestras emociones, nuestros sueños los que se expresan a través de las diferentes manifestaciones estéticas-plásticas. Pero lo mejor es que podemos ser receptores de las expresiones artísticas ajenas, podemos soñar, reír, emocionarnos viendo un cuadro que nos despierta un sin fin de emociones que se convierten casi sin querer en palabras escritas que a su vez, sin duda, potencian la posibilidad de volar, soñar o ilusionar a aquellos que observan desde una manera activa el arte que se les muestra a sus sentidos (literatura, pintura, música, etc.). Se consigue así una cadena de “arte” donde confluyen las ideas y emociones, generando a su vez más ideas y emociones.
Es el arte lo que nos une. Es lo que hoy nos hace estar aquí atendiendo las palabras de quien supo interpretar esta conjunción artística que explota en emociones nuevas con este libro. Su autora, a quien tengo el honor de conocer desde que el siglo XX daba sus últimos estertores, llegará aun más lejos. María Cecilia Rodríguez nos presenta en este maravilloso proyecto de aunar Arte (con mayúsculas), una unión
Secreta oración
de la esencia de la pintura de cinco continentes con nuestra literatura, donde confluye de una manera más que interesante las dos expresiones. Para ello no sólo se ha nutrido de escritores argentinos sino también de artistas plásticos y músicos que dan muestras que volar es posible a través del arte. Tanto Pilar Gómez (América), Colin Staples (Oceanía), Benedict Olorunnisomo (África), Nasser Zalloum
(Asia) como Bruno Tontini (Europa) están a la altura de las circunstancias, y María Cecilia Rodríguez, creadora de este inédito megaproyecto multiartístico, supo converger estas diferentes expresiones, los distintos modos de sentir y expresar el arte, y nos deja una muestra fabulosa de lo que es sentir y vivir el proceso creador Aunando Artes.

Palabras publicadas sobre el proyecto Aunando Artes bajo la consigna “Y el mundo nos dice”
En el libro: “Escritores argentinos le escriben a artistas del mundo”
Autor: Isabel Mendieta Rodriguez – Abogada y poetisa española

Señales concatenadas, secuencias de llamadas de atención dispuestas a dejar que el alma se emocione... Y nos dejamos llevar por un proyecto armonizado, como Aunando Artes de María Cecilia Rodriguez, en acorde perfecto, la palabra..., modulada como lengua en expansión, cautivada por la luz que se proyecta sobre el lienzo universal. Paños en blanco que exponen las mejores ideas, sin límites ni fronteras, como única tensión, la de las cuerdas de una guitarra, portal de entrada, que vibra como la voz, cuando le canta a las telas, esencias de una Tierra unida y bella, muy bella… y Aunando Artes…
Será el último beso..., o el primero de tantos de esta creación en el imperio de la luz donde el color de la mirada de un artista asiático detiene el tiempo..., o lo atraviesa, con la fuerza de todo su ser, hasta lograr el gong de la victoria…, y expandir el universo desde su primer grano de arena, con el que crecer...
Y así…, desplazar los cuerpos y atraerlos desde la fuerza del pudor de una mujer americana capaz de conocer dos caras de una verdad, por ser una misma, respetar su intimidad y conquistar el bastión dentro de la “cata privada”. Ofrecer después el fuego nocturno de la piel que se sabe bella y seduce con la mejor exposición de su arte atrayente, porque bien conoce sus secretos, su poder..., y llenar de sensualidad la estampa elegante de los recuerdos que inspiran los mejores sueños de su creadora…
Pilares, inmersos en este mar de óleos que baña las costas de Oceanía, frente a la pared reflejada, de espaldas, desnuda la piel, donde retrocede el alma para coger carrerilla, desde el abrazo vacío hasta desplegar las alas con la fe de quien todo lo puede lograr... Son las distancias su especialidad, pues los pasos de bandoneón componen el porte de un Buenos Aires que une continentes por amor renovados, con innovada armonía de una carga sensual en equilibrio..., sobre todo cuando quien lleva la voz cantante se perdió en la disfonía que provoca la falta de respiración que siento cuando contemplo el lienzo australiano sobre canvas en otras formas de engalanar a la mujer.... La justicia, que conduce a la luz del artista africano, quien retrata con precisión el colorido del continente, contenido en los destellos de su propia proyección..., originaria, ancestral, desde las cuerdas del pensamiento de las civilizaciones primeras en las que todo comienza..., a vibrar..., con el tacto melodioso de las artesanas manos que tan milagrosas inspiran al frasco de cristal para evocar la vida y protegerla ante su fragilidad y belleza...
Y así..., desde el alfa a la omega o desde la noche hasta el alba trasciende el cuerpo en el que se hospeda el alma y la visión europea se hace presente en el hombre en soledad que se confiesa y se pregunta cuál es el sentido de la vida…, y abre la tertulia desde su trono doble, donde juega a ser rey..., más no logra separar las aguas ni encontrar las respuestas... tan sólo, ve siluetas en el horizonte, en la arena de aquel reloj sin tiempo, en el que las ánimas vagan a su inexplicable encuentro para reunirse en el sueño, y no dormirse en él…


Palabras publicadas sobre el proyecto Aunando Artes bajo la consigna “Y el mundo nos dice”
En el libro: “Escritores argentinos le escriben a artistas del mundo”
Autor: Liesel Inmaculada Díaz – Escritora cubanoamericana

Llegó a mí con sus ojos de tango y rastros de un naufragio muy viejo. Descomunal el rencor de su silencio abriéndose paso por el salón para alcanzarme. Hipnotizada retrocedió mi cintura. Hombre en restricción de un tiempo prestado; de los cabellos largos
cuelgan los relojes que se aventuran por él, amenazantes.
Afuera la ciudad muerde de recuerdos y espejismos.
Mi cintura en sus dedos, sus piernas hábiles marcando el paso, de la garganta amplia resbala en gotas la esperanza, se disfraza la nuez y le suplico entonces sin hablarle. La danza infinita sobre el piso, el
traje marcando con fuerza los pudores, orlado los dolorosos
sonidos de la música sobre las pieles ardiendo.
Contoneo y fuego, estoy desnuda en el nocturno sediento de lujurias. Un farol afuera gime entristecido y solo. Y las nubes entran por la ventana inmensa…
Somos dos: el mundo es pequeño comparado con el doble desamparo de las máscaras. Su anillo delata, no niega el sentido de vida que reclama. Lo encontré en mis sueños: árido y cubierto, con una máscara gris de dolor intenso. Ahora me abraza, disimulando el reto de encontrarme. Como esos recuerdos tan viejos que debemos olvidar, o como esa fe de laberintos que me acusan. Soy esta mujer perdida en una danza reclamando el sabor del último beso, seduciendo a un hombre que se vuelve araña y escapa de su muerte.
Se lo llevó mi cuerpo después del baile. Lo arrastraron mis ganas infinitas de probarme.
Cuando amaneció, delante del sol estaba su rostro de cabellos largos y mirada ausente. La cama vacía fue el presagio del abandono. Buenos Aires devoró al hombre, lo esculpió en todas las aceras donde le buscan ahora mis infantiles ternuras y mis ganas… Aunando Artes.


Palabras publicadas sobre el proyecto Aunando Artes bajo la consigna “Y el mundo nos dice”
En el libro: “Escritores argentinos le escriben a artistas latinoamericanos”
Autor: Lilian Hiciel – Artista plástica mexicana. Creadora del Invidentismo.

Una forma diferente de explorar el arte “… permitiendo que la gente entre a la pintura y sea parte de la historia allí narrada”
¿Imaginan una obra de arte capaz de lograr una armonía de todos los sentidos, permitiendo compartir vivencias, creando sensaciones y emociones para generar un ser humano más feliz, sensible y empático? Sería el comienzo y construcción de un mundo mejor, el camino al respeto por el prójimo y a la paz…
Aunando Artes logra que las juguetonas notas de una melodía acompañen la gracia del texto de un gran libro que nos transporta dentro de un desafío, llenándonos de alegría, suspenso, emoción y empatía; y si a esto le aunamos un escenario donde la presencia de las artes plásticas den vida a un remoto paraje en la tinta de los escritores, casi podríamos escuchar el suspiro del lienzo ante el primer beso de las letras; transmitiéndonos esta conjugación de artes a todas las emociones que dieron vida a este inolvidable desafío.
En Aunando Artes, al igual que en mi trabajo artístico, jugamos con los elementos para sensibilizarnos dándole vida a las pinturas, para que aun sin verlas, solo tocándolas se sepa lo que está plasmado, se sienta, se vibre en la emoción cautivada al pintarse y la obra se comunique con la persona que la toca.
Aunando Artes busca lograr que el ser humano sienta que él es ese ideal que plasma el alma que lleva en las venas y que lucha por el bienestar del prójimo enseñando libertad y entrega.
Aunando Artes podemos erotizar y apasionar la historia, transmitir la vida y muerte; el amor y el dolor, placer y angustia, la guerra y la paz… mostrar cómo somos el resultado de nuestros arraigos a las tradiciones, historia, educación, valores, vivencias y emociones recibidas por generaciones.
En mi caso el Invidentismo - Pinturas para ciegos - es una manera de aunar los sentidos con mis pinturas. Surgió de la necesidad de trasmitir vivencias, emociones, sentimientos, experiencias e imágenes a aquellos que no pueden ver con los ojos pero si con el alma a través de sus sentidos.
Cada textura es como un susurro al alma que dice la historia de la obra.
Aunando las Artes con los sentidos, permitimos que los estados de ánimo se vean plasmados en las texturas de las pinturas. Mis obras aparte de transmitir emociones y lograr que sean vistas a través de los dedos y el alma, sentidos mediante, van tomadas de la mano de los efectos Moiré y 3D logrando una total y completa compenetración y vivencia de la pintura, permitiendo que la gente entre a la obra y sea parte de la historia allí narrada.
La presencia y recuerdo de un amor de antaño inspiró a mi alma para dar rienda suelta a mi amor por la pintura y de una manera desmedida pinté sin poder deshacerme de mis pinturas. Me parecía egoísta conservar mis piezas en el anonimato, pero más egoísta aún me parecía venderlas en ese momento, así que decidí compartirlas con quien apreciara la expresión del alma, pero que a su vez cada pieza sirviera para una buena causa, ya que habían sido producto de un amor sincero y desmedido, y así aunando el arte, los sentidos y la necesidad de otros, más de 140 piezas han sido subastadas para causas de ayuda a niños huérfanos, enfermos o quemados y para adultos con capacidades diferentes y gente necesitada.

Palabras publicadas sobre el proyecto Aunando Artes bajo la consigna “Y el mundo nos dice”
En el libro: “Escritores argentinos le escriben a artistas argentinos”
Autor: Mónica Ivulich -  Psicóloga y Escritora argentina

Mis ventanas no solo me dejan ver, sino que me veo a través de sus cristales, me permiten viajar donde la imaginación llega, donde la intención me transporta.
La gente, que viene desde afuera o se asoma por ellas, me trae recuerdos como de aquella ventana por la que interactuaba con mis amigos, en mi ciudad sureña, en el Buenos Aires de los 60… asomada a las flores y la brisa de primavera…de aquella ciudad de la que me fui, pero que ella, nunca se apartó de mí.
Cuando uno emigra se aleja de gente, vivencias, aprendizajes y también carga todo en una maleta de memorias. Uno puede recibir la ciudadanía de otros países, pero sigue teniendo el acento natal, en mi caso: argentino, el gusto por el dulce de leche, los colores del arte, de los cielos, de las paredes de su ciudad, las letras con que se expresó en la infancia.
En “Aunando Artes” encuentro una ventana que cruza mares y montañas para traerme reminiscencia de aquellos gestos, olores, historias, amores, desvelos de otra época, arte de este momento… y se expande como una ventana que abarca a la humanidad, desde afuera o dentro.
Tantas expresiones artísticas de tantas provincias argentinas, tantas emociones plasmadas, tantas experiencias reencontradas… tanta calidad en la calidez de un libro artístico.
“Aunando Artes” me regala un ramillete de belleza para los sentidos y los sentimientos y, estando lejos, me llega una oleada de perfección invitándome a subirme a la ventana del obelisco porteño, desde donde volé tantas veces…. imaginando ese mundo que el arte se confabula en construir.
Acerco la ñata contra el vidrio para ver todo ese arte que me enorgullece e identifica como compatriota, me emociona como ser humano, me abraza como ciudadana del mundo.
Aunando Artes Presentacion oficial del proyecto
en la Biblioteca Nacional de la Republica Argentina

Palabras publicadas sobre el proyecto Aunando Artes bajo la consigna “Y el mundo nos dice”
En el libro: “Escritores argentinos le escriben a artistas argentinos”
Autor:  Ángel Mario Fernández -  Escritor, periodista y dramaturgo argentino

Mientras preparo la pava (es decir la hervidora eléctrica marca Cata en España, porque lo que se dice pava-pava, no existe en este lado del planeta), me dispongo también a comerme un alfajor (mejor dicho un chuche o pastelito bañado en chocolate químico, muy lejos del chocolate Bariloche argentino).
Y sí, otra falta con el mate son los bizcochitos de grasa. He descubierto con estupor que no existen éstos en Europa, salvo un tibio sucedáneo en Mallorca y Menorca que nada tienen que ver con los que comemos los argentinos.
Y entonces llego a la conclusión que, si ser del primer mundo es deshacerse de todos los elementos del subdesarrollo como la grasa de los bizcochitos, el choripán a la salida de la cancha de Independiente y los maníes en el cono perfecto del diario de la semana pasada, prefiero seguir viviendo en el subdesarrollo.
Y eso de soportar cada vez que alguien me reconoce como argentino eso de “che, boludo, viniste, o Messi, o enséñame a bailar un tango” no es lo mío. Y no sólo porque no sea capaz de bailar ni el arroz con leche ni hacerle un gol al arcoiris, sino porque ese chiste reiterativo y patético hace una descripción nacional bastante mediocre, como si a todos los argentinos nos cupiera el mote de boludos, tangueros y genios para el fútbol.
Es inútil decirles que si se puede elegir prefiero que me llamen Borges, Gieco o Quinquela, porque entonces tendría que explicarles eso que dijo Ernesto Sábato sobre que los argentinos somos demasiados metafísicos para expresar el arte. Pero con todas las virtudes, aun con el propio Sábato, Borges y Cortázar, o con Quinquela Martín, Berni y Soldi, o con Ginastera, Pisazzola y Borenboim, son pocos los artistas que son profetas en su tierra. Algunos tuvieron que traspasar la barrera entre la vida y la muerte para recibir reconocido homenaje (Oesterheld, Walsh por ejemplo), otros ni siquiera.
Y cuando hice la presentación de mi última novela “Hijos del Corralito” y miré por encima de mis lentes a la abultada concurrencia conté a los argentinos: 1, aparte del autor. Y era mi hijo Nahuel. Bien, Argentina presente al menos.
¿Y que hay de los artistas que vemos la tierra desde lejos, que sentimos la nostalgia a flor de piel, que contemplamos una peli de Darín en el Canal 2 de Madrid y nos emocionamos como si “9 Reinas” se hubiera estrenado ayer? No pocas veces me senté frente a la pantalla “cutre”1, ¡que digo cutre!, cutrísima de la televisión española cuando alguien me dice “están pasando una nota de Argentina. Voy corriendo a parapetarme frente a la pantalla y… Suspiro. No hay mucho de Argentina por descubrir en la tele española.
Ni que hablar de Cortázar, Piazzola o Atahualpa. Apenas unas notas de Les Luthiers de vez en cuando. Y algo que en la ordenata (dígase compu en argento) si no nos esmeramos en buscar cosas que nos interese por ahí podemos encontrar. Es que, con la aparición de nuevas tecnologías, sobre todo a la hora de leer nos dan una mano amable. Los libros electrónicos y los desarrollos artísticos originales, como Aunando Artes idea de la escritora argentina Cecilia Rodríguez, quien me honra con su amistad, nos dan un manto de piedad y de buen gusto.
Es que, precisamente Aunando Artes, y ese racimo de creativos llenan el alma y dan nuevas esperanzas a quienes observamos el país desde lejos. No sólo motochorros y cacerolazos del jetset hay en aquellas pampas lejanas. También hay gente talentosa, que se expresa y forman parte de la nueva vanguardia de creativos que nuestra talentosa patria nos regala día a día.
Sueño con regresar pronto, empacharme de bizcochitos, mates de pavas de verdad y chorizos futboleros, pero también encontrarme con esa Argentina del arte que merece ser vivida.
LA GUITARRA.
Oleo su tela. 150x100 cm. 2011
Artista Plástico: Ilai Borlin

Esta es la obra elegida para  la tapa (portada) del 1er ebook del proyecto Aunando Artes: "Escritores argentinos le escriben a artistas del mundo"